Recorriendo en cometa el universo de la infancia

 

Pienso que lo más difícil de una obra colectiva es trasmitir la ilusión de haber sido creada por la misma persona,asomando a la vez con toda claridad  lo que aporta cada talento en particular.*

Quiero dar fe de que este ha sido el logro fundamental del equipo realizador de la serie televisiva colombiana Pipo,mi amigo imaginario,original de Mari Escobar y Lulú Vieira.

Para inmensa suerte de todos,el programa es ganador de la Convocatoria de Estímulos para la Producción de Televisión Infantil del Ministerio de Cultura, lo que ha propiciado el feliz aterrizaje de un hermoso sueño y ojalá esa misma alegría que compartimos los asistentes a su presentación, el pasado 10 de Mayo en el Colegio de Música de Medellín, sea muy pronto multiplicada en millones de familias televidentes.

Se trata de una coproducción de la mar media lab (M. Escobar) vueltacanela (L. Vieira), Corporación Cantoalegre y Otrocuento audiovisual.

 

TEMÁTICA

Las temáticas de los capítulos de esta preciosa serie animada se inspiran en esa “zona de la infancia”,donde ya ha comenzado la expresión verbal de  intereses,temores y preocupaciones,relacionados -por ejemplo-con la pérdida de un juguete afectivo,o con el miedo a la oscuridad,o con la resistencia a la formación de hábitos,los cambios en la estructura familiar,la elección de los juegos, las habilidades motoras, las conductas auto-afirmativas, entre otros temas, pero en realidad, la mejor definición del contenido fue dicha  por una de sus creadoras durante la mencionada presentación, con una sugerente frase: “Pipo trata de los conflictos naturales de los niños”.

 

RETOS

En mi opinión el mayor reto de esta bella obra no se limita solamente al hecho de exponer  conflictos naturales, como regularidades de cierta etapa de la niñez, sino que  propone en cada capítulo soluciones “profundamente sencillas”, convirtiéndolo en un programa altamente orientador para todas las edades. Precisamente uno de los grandes aciertos de la serie es el equilibrio entre  la identificación emocional con el universo infantil y el distanciamiento reflexivo que nos otorga  la edad adulta.  

Por un lado Pipo… tiene un nivel de lectura más inmediato donde los pequeños espectadores se sienten acompañados en la vivencia de un conflicto que puede tener para ellos cotidianamente cierta carga de soledad. 

Por otro lado, la serie propone una especie de revisión de la jerarquía que tienen estos conflictos en la atención de padres y maestros y nos dice  a través de sus capítulos que es tan importante ayudar a construir el duelo por  la pérdida de un juguete, o supervisar el curso de un juego de roles, como garantizar alimento, protección, educación.

Me atrevería incluso a recomendar este trabajo  para ser valorado como material de apoyo en los programas de  intervención  al desarrollo de niños con autismo, por su gran nitidez  visual en la exposición de problemas cotidianos y organización de acciones.

El segundo  gran reto  que  tuvo el equipo  ha sido lograr este objetivo  principal,revestido de una  atractiva realización artística, que deslumbra al público, a la par que comunica sus mensajes con transparencia.

Me gustaría acentuar como un gran valor de la serie, que es un paradigma de códigos contemporáneos del lenguaje televisivo, no solo por la frescura de la imagen, animación y banda sonora, sino por su modo de dosificar los recursos narrativos con dinamismo.

 

GUIÓN

La solidez del  guión se basa en una gran claridad conceptual, que sostiene al eje del argumento, sin dispersiones dramatúrgicas. Estos 10 primeros capítulos que rondan los 4 minutos, tienen el don de la síntesis y el dominio de la estructura.Los diálogos son los necesarios y los recursos del entretenimiento no alargan la acción, sino que  la complementan y la embellecen.

La convención principal de la serie está sumamente bien delineada propiciando una movilidad orgánica del personaje central( acompañado de su simpática mascota), a diferentes situaciones,conservando intacta la coherencia y el objetivo de todo el proyecto. La autonomía de cada capítulo como ramas “independientes”, ha sido tan bien lograda como su pertenencia al  tronco común.

 

IMAGEN

El diseño general es excelente, tierno y sencillo. Eficaz y seductor el manejo del color y la luz en fondos y personajes inspirados en la diversidad cultural- étnica de la tierra colombiana, impregnando de matices  de identidad a la  obra, que al mismo tiempo está sintonizada con una visualidad universal. La animación es- en el mejor de los sentidos- más bien sobria, expresiva y muy consecuente con el diseño. Las transiciones temporales son  precisas y las soluciones de edición imaginativas.

Con  inmenso cariño reconocemos visualmente en Pipo …a un hijo de Cantoalegre, con el cual tiene lazos profundos de vida, formación, creación y amorosa implicación.

Este sello “genético” se asoma especialmente por el trazo de los diseños de Carolina Bernal, quien ha recorrido un importante camino traduciendo a la imagen  discografía, publicaciones, web y muchos  proyectos “cantoalegrinos”.

 

BANDA SONORA

La labor musical es de una gran limpieza y funcionalidad.Los temas incidentales y efectos musicales bordan la narración con excelentes arreglos y grabación.

Además del tema de presentación y su versión de despedida, hay en cada capítulo una canción temática específica que apoya siempre el punto de giro donde se está proponiendo la solución del conflicto.

Cuidadoso y emotivo el trabajo de selección y dirección de voces infantiles para cada personaje.

Una vez más celebro la sólida enseñanza del Colegio de Música de Medellín, de donde proceden la mayoría de los pequeños actores y que más allá de formar buenos músicos, le ha aportado a la infancia de varias generaciones de alumnos la felicidad del compromiso con el arte,  y el goce de esta hermosa etapa de la vida.

 

DIRECCIÓN

Voy ya cerrando el presente comentario con grandes aplausos al trabajo de dirección que ha sabido entrelazar tantos recursos expresivos y cohesionar a tantos talentos diferentes.

Me impresiona especialmente el acertado manejo del tiempo y la fluidez en cada capítulo,pues creo que combinar agilidad y reposo es una de las claves del éxito en la dinámica del discurso audiovisual.

El resultado de Pipo,mi amigo imaginario es ni más ni menos que el de un cuento bien contado o mejor aún:una colección de cuentos bien contados, que siembran el deseo de disfrutar muchos más.

Me sumo a la defensa de la niñez como un espacio luminoso,que pide respuestas cotidianas a muchas cosas,y me permito recordar que  los adultos tenemos una oportunidad muy fugaz para dar esas respuestas. La infancia como abstracción es perpetua, pero la infancia de un niño en particular transcurre delante de nuestros ojos con rapidez asombrosa y programas como este son siempre oportunos.

Felicito con cálidos abrazos a cada uno de sus realizadores e invito a esa inmensa cofradía mundial que agrupa a los más exigentes buscadores de programas infantiles de buena factura, que se preparen para recibir a Pipo en sus hogares a través de esa mágica ventana que es la televisión, desafortunadamente tantas veces desaprovechada para acompañar el crecimiento de las nuevas generaciones.

 

Rita del Prado

Medellín, Mayo de 2013

 

*Créditos de PIPO, MI AMIGO IMAGINARIO

http://vimeo.com/63340064

https://www.facebook.com/pipoamigoimaginario

 

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